En 13 idiomas y con orquesta: Rosalía lanza LUX, su álbum más ambicioso y experimental hasta la fecha
La artista española irrumpe con un nuevo álbum grabado con la London Symphony Orchestra, presentando una imaginería religiosa que la muestra casi como una santa pop.
La cantante española Rosalía presentó este 7 de noviembre de 2025 su cuarto álbum de estudio, LUX, a través del sello Columbia Records. El trabajo marca un giro radical en su carrera y confirma su intención de trascender los límites del pop latino hacia un lenguaje musical más global y conceptual.
Grabado junto a la London Symphony Orchestra bajo la dirección del islandés Daníel Bjarnason, el disco fue producido por la propia artista y se estructura en cuatro movimientos, acercándose más a una obra sinfónica que a un álbum convencional. La versión física incluye 18 canciones, mientras que la digital ofrece 15.
En LUX, Rosalía combina géneros y tradiciones diversas, e incorpora hasta trece idiomas —entre ellos español, catalán, inglés, alemán, árabe y japonés—. El álbum cuenta además con colaboraciones de Björk, Yves Tumor y otros artistas vinculados a la música experimental, el flamenco y la clásica contemporánea.
Además, su imagen de con hábito de monja, acompañada por el Cor de Cambra del Palau de la Música Catalana y la Escolanía de Montserrat, ha vuelto a poner sobre la mesa la relación entre religión y cultura pop. Algunos celebran su uso de lo sagrado como parte de un imaginario propio, mientras otros lo ven problemático en tiempos de creciente conservadurismo.
Sin embargo, no es la primera vez que ocurre: en 1989, Madonna llevó la controversia al límite con Like a Prayer, videoclip condenado por el Vaticano y descrito por Juan Pablo II como “uno de los espectáculos más satánicos de la historia de la humanidad”.
El primer sencillo, Berghain, lanzado el 27 de octubre, mezcla electrónica, orquesta y coros en una pieza que anticipa el tono místico y arriesgado del álbum.
La artista acompañó el estreno con fiestas de escucha en Barcelona, Nueva York y Ciudad de México, además de una fuerte campaña visual centrada en la espiritualidad, la luz y el renacimiento artístico. Incluso participó en el listening party de la ciudad española, cubierta por túnicas y acostada inmóvil sobre el escenario, mientras sus fanáticos escuchaban por primera vez el proyecto.
La recepción crítica ha sido muy positiva. Medios internacionales como Pitchfork y The Guardian destacaron su “ambición orquestal sin precedentes” y la calificaron como “una obra que redefine lo que puede ser el pop contemporáneo”. En España, reseñas de Cadena SER y El País la describieron como un trabajo “arriesgado y monumental”, mientras que en Latinoamérica ha generado un alto volumen de conversación en redes sociales y plataformas de streaming.