Macron reinstaura el servicio militar ante la amenaza de Rusia: “La única manera de evitar el peligro es preparándose”

Francia se suma a los países europeos que, tomando nota de la invasión a Ucrania, repusieron el reclutamiento de jóvenes, abandonado tras el fin de la guerra fría. En las últimas semanas se ha instaurado un clima prebélico en París: “Deben estar preparados para perder a sus hijos”, señaló el jefe del Estado Mayor.

27-11-2025


Las relaciones entre Francia y Rusia están en su momento más bajo y la posibilidad de una guerra en el futuro cercano dejó de ser una predicción catastrofista. El conflicto entre el Kremlin y Ucrania —en el que el presidente francés, Emmanuel Macron, ha intentado mediar sin demasiado éxito— ha alertado a París de que la guerra podría extenderse en algún momento a Europa.


Así, con la idea de aumentar el número de reservistas para disuadir la amenaza rusa y prepararse ante un eventual conflicto bélico, el gobierno francés decidió implantar desde el verano de 2026 un nuevo servicio militar voluntario, con la idea de acoger durante 10 meses a 10.000 jóvenes —hombres y mujeres— en una primera fase y hasta 50.000 para 2035.


“El miedo no evita el peligro. La única manera de evitarlo es preparándose para ello”, advirtió este jueves Macron, durante el anuncio de la nueva iniciativa desde la base militar de Varces-Allières-et-Risset.


El servicio militar obligatorio fue suprimido en el país europeo por Jacques Chirac en 1996. Sin embargo, los debates en torno a su reinstauración comenzaron enseguida. De hecho, el propio Macron lanzó en 2019 un Servicio Nacional Universal (SNU) civil equivalente, que acabó fracasando por falta de financiación.


El nuevo servicio militar llevaba meses preparándose en el Palacio del Elíseo porque, según Macron, Francia “necesita una movilización”: “Ofrecemos a nuestra juventud un ideal al mismo tiempo que la oportunidad de servir a nuestro país”.


El jefe del Estado señaló que es necesario construir un modelo de ejército híbrido para hacer frente “a las nuevas amenazas”. “Hay una generación lista para levantarse por la patria. Nuestros jóvenes tienen sed de compromiso”, apuntó.


El servicio comenzaría a funcionar el año que viene, estaría abierto a las francesas y los franceses de 18 años, tendría una duración de 10 meses y estaría remunerado entre 900 y 1.000 euros al mes. Una cifra por debajo del salario mínimo interprofesional de Francia (1.426 euros), lo que ha generado fuertes críticas en la izquierda.


Con ello Francia complementaría su ejército permanente, fuerzas armadas que cuentan actualmente con unos 200.000 efectivos en activo y unos 40.000 reservistas.

Macron explicó que, después de su servicio nacional, los jóvenes podrán continuar sus estudios o incorporarse a la vida profesional civil, a la vez que integran la reserva operativa de segundo nivel. “Serán acompañados por las Fuerzas Armadas si buscan un empleo. Para quienes lo deseen, podrán unirse al ejército activo comprometiéndose, y la experiencia adquirida será puesta en valor”, declaró.


Preparados para la guerra


Según una encuesta Ipsos-CESI publicada en marzo por Le Parisien, el 86% de los franceses deseaba el retorno del servicio militar, aunque solo un 53% estaba a favor de que fuera obligatorio, y apenas el 41% entre los menores de 35 años, que serían precisamente los reclutados.


Del mismo modo, el sondeo reveló que un 64% de los franceses temen que la guerra llegue a su país.


Durante las últimas semanas se viene moldeando en Francia un clima prebélico, advirtiendo a sus ciudadanos que deben prepararse para un conflicto de esa naturaleza.


Sin ir más lejos, el jefe del Estado Mayor, Fabien Mandon, señaló la semana pasada que los franceses deben prepararse “para perder a sus hijos” si quieren ser creíbles en un continente cada vez más inestable.


“Lo que se necesita es el espíritu que acepta que tendremos que sufrir para proteger lo que somos (...) Si Francia vacila porque no estamos dispuestos a aceptar perder a nuestros hijos, entonces estamos, de hecho, en peligro”, dijo en una reunión en París, donde se convocó a todos los alcaldes del país, evocando la amenaza cada vez mayor de Rusia desde su invasión a gran escala de Ucrania en 2022.


Aunque para muchos sus palabras fueron demasiado contundentes, razón por la que fue criticado transversalmente, la de Mandon no ha sido la única declaración de esa naturaleza. En los últimos meses, de hecho, el presidente Macron ha repetido la frase: “En este mundo hay que ser temido. Y para que te teman tienes que ser fuerte”.


Cabe recordar que Francia —el único miembro de la Unión Europea que es una potencia nuclear— afirma haber sufrido una serie de ciberataques rusos en la última década.


Además, Macron calificó a principios de año al presidente Vladimir Putin de “un depredador y un ogro a nuestras puertas”.


Aunque las conversaciones de paz entre funcionarios estadounidenses y europeos para poner fin a la guerra en Ucrania se han intensificado en los últimos días, parece claro que el efecto de una guerra que ha durado casi 4 años será duradero. Europa, al menos, ya tomó nota de la amenaza que Rusia representa y se prepara ante la eventualidad de un ataque futuro.


Países como Letonia y Croacia decidieron instaurar el servicio militar obligatorio durante los últimos años en respuesta a la invasión rusa. Del mismo modo, todas las naciones bálticas y nórdicas que son miembros de la OTAN, a excepción de Islandia —que no tiene ejército— aplican ahora alguna forma de servicio militar obligatorio.


Alemania y Bélgica, en tanto, pusieron en marcha iniciativas similares al servicio voluntario francés.


En el caso del país germano, por primera vez en 15 años, se le preguntará a comienzos del 2026 a cada alemán de 18 años si desea prestar servicio militar: quienes digan que sí y sean seleccionados, deberán hacerlo por un mínimo de 6 meses.

/ por Julio Olivares.




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