Kast cierra su campaña tras un vidrio blindado y reabre el debate sobre la inseguridad como recurso político
El primer cierre de campaña de José Antonio Kast en Viña del Mar sorprendió al dar un inédito discurso tras un vidrio blindado. Distintos analistas comentaron a Turno PM que el gesto busca reforzar su mensaje de que “Chile se cae a pedazos” y que, más que una verdadera precaución, es una “puesta en escena”.
“Voy por ti Gabriel Boric. Yo soy y te miro a los ojos, así como te miré el día que ganaste. El día que te fui a felicitar, el día que te dije que íbamos a apoyar en lo que pudiéramos”, lanzó enérgico el candidato presidencial José Antonio Kast ante el público que acudió a su primer cierre de campaña en las afueras del Casino Enjoy, en Viña del Mar, mirándolo desde el otro lado de un vidrio blindado, mientras recitaba su discurso por primera vez protegido por una barrera transparente de 3 paredes.
Las láminas que rodeaban al candidato del Partido Republicano se robaron la atención del evento, debido a su similitud con las medidas de seguridad del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien comenzó a aplicarlas luego de que el 13 de julio de este año fue herido en una oreja por una bala disparada en un mitin en Pensilvania.
En ese contexto, la inédita protección que adoptó Kast ha despertado un debate en torno a la crisis de seguridad del país: mientras sus adherentes la presentan como una respuesta necesaria frente a eventuales amenazas, sus críticos la leen como un gesto sobreactuado que busca amplificar el clima de miedo.
¿Estrategia o precaución?
Consultado por la necesidad del vidrio de protección, el diputado Luis Sánchez (Republicano) comentó a Turno PM que “hoy estamos en un Chile que está lamentablemente más violento y las autoridades de seguridad pública acusan recibo de esto. Por lo mismo se hacen habitualmente estas recomendaciones de medidas de mayor seguridad”
De igual manera, destacó la recepción del público al candidato, señalando que la barrera “no cambia que la respuesta en las calles hacia José Antonio y todos los candidatos Republicanos ha sido muy positiva. Es ahora nuestra responsabilidad lograr el mejor resultado posible en las elecciones para devolver la seguridad al país y que medidas de seguridad como cercos, rejas, o incluso los vidrios blindados de ayer, se vuelvan algo del pasado”.
Por su parte, el experto en marketing político y académico de la Escuela de Publicidad de la Universidad Diego Portales, Cristián Leporati, sostuvo que, más allá de si era necesario o no las medidas, es una “forma eficaz de cerrar su campaña”. En esa línea, argumentó: “la campaña de Kast, en general, está pensada en términos digitales. Lo que buscó su equipo fue generar viralización, conversación, ruido mediático. Y eso lo logra: se habla de él, se multiplica el mensaje y le roba parte de la atención a Jara”.
En ese sentido, haciendo alusión a las comparativas con Trump, Cristián Leporati aclara que “más que de Trump, esto viene de Steve Bannon, el estratega detrás de su primera campaña. Bannon instaló la idea de que hay que exagerar, mentir si es necesario, porque lo que importa no es la verdad, sino lo que la gente quiere escuchar. No lo real, sino lo creíble emocionalmente (...) “Trump lo aplicó con éxito, y Kast adopta parte de ese guión, aunque con menos carisma”
El publicista aseguró a Turno PM que “es una manera simbólica de cerrar su relato. Lleva más de una década hablando de seguridad, y qué mejor forma de representarlo que mostrándose detrás de un vidrio blindado, como si estuviera en una situación de emergencia nacional. Es casi una puesta en escena”.
Sumado a lo anterior, el director de Administración Pública de la Universidad Andrés Bello, Roberto Munita, planteó que “en una campaña política, todo o prácticamente todo es parte de la estrategia. No entenderlo sería demasiado amateur”. El también miembro del Consejo para la Transparencia puntualizó: “No quiero decir que sea sólo por estrategia política; quizás haya en el entorno de Kast el temor a un ataque, o puede ser algo meramente preventivo, pero de todos modos siempre será parte de la estrategia política. El medio es el mensaje, como decía McLuhan”.
La narrativa de la seguridad
Lo del cierre de campaña de Kast llevó más allá algo que se ha visto en otros candidatos presidenciales durante este período. Por un lado, esta semana se hizo viral un clip en el que se acusa a Franco Parisi, carta del Partido de la Gente (PDG), de usar un chaleco antibalas o algún tipo de protección debajo de su polera mientras recorría las calles de Valparaíso haciendo campaña.
Asimismo, también se replicó en varios medios un video del candidato del Partido Nacional Libertario (PNL), Johannes Kaiser, quien a la salida del debate de la Asociación de Radiodifusores de Chile (Archi) fue palmoteado en la espalda por un civil, lo que provocó que uno de los guardias de seguridad del evento lo golpeara.
Sin embargo, respecto a ambas situaciones, la cientista política y magíster en Seguridad y Defensa, Rocío Zepeda, las separa del vidrio blindado de Kast porque no había “intención escénica”. Según examina “Parisi, por ejemplo, tal vez sí tenía temor a que lo agredieran, pero no lo transformó en parte de su relato. Kast sí lo hace, convierte el miedo en un elemento comunicacional”
“Es una estrategia habitual en este tipo de líderes enmarcados dentro de la derecha radical. Ellos tienden a mostrar sobreprotección, como si fueran tan valiosos o representaran tanto peligro para la élite que deben cuidarse”, comenta Zepeda a Turno PM, añadiendo que “no creo que, con el nivel de seguridad que hay en Chile, existiera un riesgo real de que alguien le disparara”.
En ese contexto, Claudio Salinas, director de postgrado de la Facultad de Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile, indica que, entre los candidatos, “es la misma lógica, aunque con otros matices. Parisi puede usar un chaleco antibalas, Kaiser puede mostrarse protegido por guardias, pero en el fondo son expresiones distintas del mismo discurso.
Y ese es justamente el problema para la izquierda: no se enfrenta solo a un candidato, sino a una primaria ampliada de la derecha, donde Kast, Kaiser y Parisi encarnan distintas versiones del mismo relato”.
¿Qué hace la izquierda?
A menos de una semana de que termine oficialmente el período de campaña, los cierres se perfilan como la última gran escena para hablarle al país. En esa recta final, se verá el corazón del relato de cada candidatura, de los que ya hemos tenido algunos vistazos.
“No todos los cierres apuntan a lo mismo”, subraya Rocío Zepeda. “Por ejemplo, el de Kaiser fue poco efectivo, mostró escasa convocatoria, y aunque eso no siempre se traduce en votos, afecta la percepción pública. En cambio, el cierre de Kast está pensado como un espectáculo, con un discurso frente al vidrio blindado y luego un acto masivo en el Movistar Arena”, recuerda la cientista política.
De lo que vimos de Kast en este primer evento, según explica Roberto Munita, se busca proyectar dos cosas: “Por un lado, demostrar la eventualidad de un ataque, lo que es coherente con el relato de que ‘Chile se cae a pedazos’; y por otro lado, una estrategia muy ‘bandwagon’, o sea, de quien se estima ganador: la señal es que como va ganando, es posible blanco de ataques. Por ambos lados, me parece que es favorable a su relato”, opina el consultor político.
Para el académico Claudio Salinas, ese mismo guión no es fácilmente replicable desde la izquierda. porque “en general no construye desde ese tipo de discurso. Tiende a ser más programática. Suele fundamentar sus ideas en argumentos y propuestas, mientras que la extrema derecha no necesita justificar lo que dice, le basta con enunciar el problema. Cuando tú le pides argumentación a ese tipo de relato, se vacía”
Añadió que “además, la izquierda tiene otro problema: ha administrado un modelo que no le pertenece y ha perdido parte de su identidad. Ha extraviado su ‘pasaporte identitario’, como se dice. Entonces, cuando el adversario usa un discurso basado en la emoción y el miedo, la izquierda queda atrapada, porque su respuesta es racional y eso no siempre conecta con la gente”.