Frei en el ojo del huracán: suspendido de la DC y citado a declarar por ayuda a Pinochet para evadir justicia británica
El Tribunal Supremo de la falange decidió suspender la militancia del ex presidente, luego de que este recibiera en su casa a José Antonio Kast. El mismo día se conoció que deberá informar si su gobierno propuso al dictador fingir demencia en Londres.
Ha sido una semana intensa para Eduardo Frei Ruiz-Tagle. El ex presidente recibió en su casa el lunes a José Antonio Kast, en un gesto que fue fácilmente interpretado como un respaldo soterrado de cara a la segunda vuelta. El martes lo anunció a través de un comunicado, en el que destacó que pudo ”constatar que coincidimos en los temas esenciales en este momento para nuestro país”.
Y este miércoles, el Tribunal Supremo de la Democracia Cristiana (DC), su partido de toda la vida, el partido de su padre, sesionó de manera extraordinaria para analizar la denuncia que hizo la directiva de la falange, encabezada por el senador Francisco Huenchumilla, a raíz de la cita con Kast.
Así, los integrantes del tribunal acordaron —como medida cautelar— suspender la militancia y todos los derechos partidarios del ex mandatario. Asimismo, decidieron abrir una causa disciplinaria en contra del histórico militante de la DC.
No solo eso. El mismo día en que Frei Ruiz-Tagle recibía esa noticia, se conoció que fue citado a declarar por escrito en la causa por encubrimiento de crímenes de lesa humanidad, en la que se investiga la ayuda de su gobierno para que el dictador Augusto Pinochet evadiera la justicia británica tras su detención en Londres en 1998.
No es un hecho aislado
La decisión del Tribunal Supremo de la DC de abrir una causa y suspender su militancia es inédita y su alcance aún no termina por definirse, aunque todo apunta, según altas fuentes del partido, a que Frei podría ser expulsado durante el proceso.
Entre los antecedentes proporcionados por la directiva al tribunal se menciona que el encuentro del ex presidente con el candidato republicano constituía un hecho de la mayor gravedad para un militante falangista y que vulnera decisiones colectivas previamente adoptadas.
Además, la directiva enfatizó que no se trató de un hecho aislado, sino que es una más “de una serie de acciones públicas que se han apartado reiteradamente de las decisiones colectivas y democráticas adoptadas por nuestras instancias máximas de conducción política”.
Así, recordaron otras intervenciones en que Frei ha contravenido las decisiones del partido: cuando llamó a rechazar la propuesta de la primera Convención Constitucional en 2022; cuendo el momento en que llamó a votar a favor de la propuesta del segundo proceso constituyente (controlado por republicanos) en 2023; y su apoyo a la candidatura de un candidato independiente a la alcaldía de Osorno, en desmedro del abanderado DC, en septiembre de 2024.
Por lo demás, en agosto, Frei Ruiz-Tagle había dejado en claro que no apoyaba la decisión de la junta nacional democratacristiana de respaldar la candidatura de Jeannette Jara: “Con profunda consternación, veo lo que ha pasado en mi partido, que tomó una decisión que traiciona los principios que lo formaron y renuncia al espíritu del humanismo cristiano, solo con fines electorales”.
La decisión del Tribunal Supremo no es sorpresiva, aunque no por eso fue fácil.
Ya el ex secretario general del partido, Víctor Maldonado, había adelantado que la junta iba a ser “un momento no solo político, sino emotivo. Porque en la DC el apellido Frei es una cosa extraordinariamente fuerte, identificada con el partido hasta la médula”.
No obstante, la secretaria nacional del partido, Alejandra Krauss, había afirmado que la conducta de Frei es “de la mayor gravedad como militante de la DC” y pidió que el organismo aplique “las más altas medidas disciplinarias que correspondan”.
El senador Huenchumilla, presidente de la colectividad, por su parte había señalado que el gesto de Frei a Kast “lesiona la memoria histórica del presidente Frei Montalva. Lesiona la memoria histórica de la Democracia Cristiana”.
La resolución del Tribunal Supremo será publicada próximamente. Como se trata de una medida preventiva, Frei tendrá la oportunidad de entregar sus descargos al órgano colegiado cuando regrese a Chile el 6 de diciembre, del viaje a China que hizo luego de recibir a Kast en su casa.
El fantasma del encubrimiento
El mismo día se confirmó que Eduardo Frei Ruiz-Tagle fue citado a declarar por escrito en la causa por encubrimiento de crímenes de lesa humanidad, en la que se investiga la ayuda de su gobierno para que Augusto Pinochet evadiera la justicia británica, luego de su detención en Londres por el juez español Baltasar Garzón.
El pasado 5 de noviembre, la representante de familiares de las víctimas de la Caravana de la Muerte, Karinna Fernández, ingresó la solicitud de diligencia en que incluyó 6 puntos con consultas al ex presidente, entre ellos si conocía de la elaboración de un documento por parte de su administración para que Pinochet pudiera fingir demencia.
La petición fue acogida una semana más tarde por la ministra en visita para causas de derechos humanos, Paola Plaza, quien sumó más interrogantes al ex mandatario.
La jueza instruyó a la Brigada de Derechos Humanos de la PDI que citara a declarar al expresidente mediante oficio, ya que posee fuero como ex mandatario.
Lo que Frei debe informar
El origen de la investigación de la ministra Plaza está en las declaraciones de Cristián Toloza, ex asesor de Frei, al investigador británico Philippe Sands, autor de Calle Londres 38. En el libro, Toloza aseguró que participó de un grupo encabezado por el ministro del Interior de la época, Raúl Troncoso, que tenía por objetivo traer a Pinochet de vuelta a Chile.
Para ello, según Toloza, se elaboró un documento de 10 páginas para ayudar al general en retiro a fingir demencia. “Tenía que decir que había pensado suicidarse, que tenía problemas de memoria, cosas irracionales y absurdas”, detalla el libro.
De acuerdo con el ex funcionario, el dossier fue entregado al general Ricardo Izurieta antes de que viajara a Londres para reunirse con Pinochet.
En ese sentido, Karinna Fernández pidió que Frei “aclare su conocimiento respecto de la elaboración de un informe de 10 páginas, presuntamente gestado desde dependencias gubernamentales, que instruía a Augusto Pinochet a simular demencia y otros síntomas psicológicos para maximizar sus posibilidades de liberación por razones médicas”.
También en la investigación de Sands, Toloza afirmó que viajó a la capital británica con un documento reservado en el que Pinochet autorizaba la Operación Caravana de la Muerte. Con dicho escrito como prueba, intentó convencer al jefe de gabinete de Tony Blair, Jonathan Powell, de que Pinochet sería juzgado en Chile.
Por ello, Fernández también pidió que se consultara a Frei sobre el rol de Toloza, si “fue informado detalladamente de las gestiones que realizó ante Jonathan Powell” y de la información que posea del documento de la Caravana de la Muerte.
Los otros puntos del cuestionario guardan relación con la estrategia empleada para el retorno de Pinochet, la coordinación con los estamentos militares para el caso y las presuntas gestiones de Frei con el presidente de la Corte Suprema para “que no hubiera problemas” con el desafuero de Pinochet.
Desde el entorno de Eduardo Frei informaron a Radio Biobío que el ex presidente recibió el oficio y que su abogado lo está estudiando.
/ por Julio Olivares.