De la consagración de Dorothy Pérez al triunfo de José Antonio Kast: el año político en 10 postales

La elección del líder republicano emergió como uno de los puntos más definitorios del año, cambiando el rumbo político de Chile en medio de un clima de creciente polarización. Además, el país enfrentó una serie de desafíos, desde la aparición de nuevos casos de corrupción, como la trama bielorrusa, hasta la consolidación de la reforma de pensiones, que comenzará a tomar forma este 1 de enero.

31-12-2025


El 2025 fue un año de transformaciones y momentos decisivos, en el que no faltaron situaciones que marcaron un antes y un después. Procesos que se acarreaban desde más allá de lo que la memoria soporta finalmente llegaron a su fin, mientras otros abrieron nuevos caminos y escenarios. A lo largo del año, se tomaron decisiones clave que ya están reconfigurando el futuro, pero hay situaciones que seguirán desarrollándose, y cuyas repercusiones veremos claramente reflejadas en 2026.


Tras 43 años: se aprueba la reforma de pensiones


A finales de enero, con 110 votos a favor y 38 en contra, la Cámara de Diputados aprobó la reforma de pensiones que trabajaron los ex ministros Mario Marcel y Jeannette Jara con los parlamentarios de Chile Vamos, en lo que significó la mayor transformación al sistema previsional impuesto en la dictadura de Augusto Pinochet y que se transformó en uno de los principales logros que dejó la administración de Gabriel Boric.


Con la reforma se estableció un sistema mixto de pensiones, en el que se mantienen las cuentas de capitalización individual que los trabajadores tienen en las AFP, pero se creó un seguro social previsional y un préstamo que hacen los cotizantes al Estado para aumentar las pensiones de los ya jubilados, que luego se devuelve al momento que las personas jubilan.


Como resultado de esta legislación, la Pensión Garantizada Universal (PGU) subió a $250 mil para los mayores de 82 años y, a partir de enero de 2026, más de 1 millón de pensionados recibirán un aumento en los montos que reciben, basado en el pago de la compensación por diferencias de expectativa de vida y también el beneficio por años cotizados. A la vez, desde septiembre de 2027 el aumento de la PGU entrará en vigencia para todos sus beneficiarios.


Aunque los críticos han señalado que la nueva legislación terminó por fortalecer el sistema de capitalización individual, la reforma terminó por impulsar el nombre de Jeannette Jara como uno de los liderazgos más fuertes del gobierno y la encumbró como carta presidencial de la centroizquierda.


El gran salto de Dorothy Pérez


Dorothy Pérez Blasabal se consolidó este año como una figura clave en la administración pública tras asumir la Contraloría General de la República en 2024. Su gestión tomó relevancia rápidamente debido al destape de un caso que involucró a miles de funcionarios públicos abusando de licencias médicas. Un informe de la CGR reveló que más de 25.000 empleados viajaron al extranjero mientras estaban de licencia médica, lo que desató despidos, renuncias y sumarios administrativos en diversas instituciones del Estado. 


En respuesta, Pérez lideró auditorías exhaustivas y presentó las metodologías utilizadas ante el Senado, explicando que desde 2014 la Contraloría había realizado 105 auditorías centradas en la recuperación de licencias médicas fraudulentas. Además, la contralora solicitó al Congreso mayores facultades para fiscalizar, especialmente para poder investigar los viajes dentro del país, un tema complicado de rastrear. Esta petición fue bien recibida por varios sectores políticos, que respaldaron su enfoque hacia una fiscalización más estricta.


El impacto de su gestión se expandió con otro informe que reveló irregularidades por más de $1,5 billones en diversas reparticiones del Estado. Las auditorías cubrieron municipalidades, gobiernos regionales, delegaciones presidenciales, empresas y organismos vinculados a la salud, el deporte y el medio ambiente. Estas irregularidades incluyeron desde incumplimientos en las normas contables hasta gastos improcedentes, reflejando serias falencias en la administración de los recursos públicos.


Más recientemente, Pérez también lideró investigaciones que destaparon fallas en instituciones clave como Carabineros y la Dirección General de Crédito Prendario (Dicrep). En un informe de julio, se reveló que entre 2023 y 2024 Carabineros no incautó 626 autos robados ni detuvo a 144 prófugos durante controles vehiculares. Además, un informe de diciembre sobre Dicrep expuso que 1.681 personas con antecedentes penales utilizaron el sistema de empeños de la entidad para obtener dinero a cambio de bienes robados, lo que llevó a la solicitud de la renuncia de su director.


La caída de la muñeca bielorrusa


El conflicto entre Codelco y el consorcio chileno-bielorruso CBM, que terminó con la Corte Suprema (presidida temporalmente por Ángela Vivanco) fallando repetida y velozmente en favor del consorcio y forzando a la minera estatal a pagarle más de 17 mil millones de pesos, encendió las alertas sobre posibles irregularidades y tráfico de influencias en la judicatura.


Este año, la Fiscalía Regional de Los Lagos abrió una investigación por delitos como cohecho, soborno, tráfico de influencias y lavado de activos, vinculando los fallos de la Corte con pagos encubiertos por parte de CBM hacia Vivanco y su círculo.


A través de la revisión del secreto bancario, el Ministerio Público detectó transferencias sospechosas a la pareja de Vivanco, Gonzalo Migueles, así como a los abogados relacionados con el consorcio, Mario Vargas y Eduardo Lagos.


En noviembre, la PDI y el OS-7 de Carabineros allanaron simultáneamente los domicilios de Vivanco y Migueles, de Vargas y de Lagos, tras lo cual los tres últimos se entregaron y fueron formalizados. Vivanco, separada de sus funciones en la Corte Suprema y sin haber sido formalizada hasta el momento, ha denunciado el proceso como un “show mediático” y ha criticado el actuar del Ministerio Público.


Las investigaciones siguen abiertas y el caso ha puesto bajo fuerte escrutinio la independencia judicial y la conducta de los altos magistrados, en un año en que han caído también en sendas acusaciones constitucionales el ex juez Antonio Ulloa y el supremo Diego Sempertigue (cuya votación en el Senado se espera ocurra en enero de 2026).


Jara sorprende en primarias


A mitad de 2025, previo a que empezara oficialmente la carrera presidencial, las fuerzas del oficialismo decidieron llevar a cabo una primaria para llevar a un candidato único. Y, pese a que no figuraba en el radar meses atrás, la ex ministra del Trabajo y militante del Partido Comunista (PC), Jeannette Jara, arrasó con un 60% de los votos, superando a Carolina Tohá (PPD), Gonzalo Winter (FA) y Jaime Mulet (FRVS).


La participación, que era voluntaria, fue de casi un millón y medio, cerca del 9% del padrón electoral, por lo que no logró superar las primarias de 2021 entre Daniel Jadue (PC) y el actual presidente Gabriel Boric (FA). No obstante, Jara se convertía en la primera candidata presidencial del PC tras 25 años, aún cuando en varias ocasiones marcó diferencias con su partido.


"Los llamo a no soltar nuestras manos, a tenerlas juntas, para enfrentar desde la unidad política y social más amplia posible a la ultraderecha chilena y detenerla. Esa es nuestra tarea para lo que viene", señaló tras su victoria.


Desde ahí en adelante, la ex ministra se convirtió en la carta de la coalición Unidad Por Chile, una tarea que todos sabían iba a ser cuesta arriba considerando la percepción del gobierno y los nombres que llevaba la derecha: José Antonio Kast (Republicano), Evelyn Matthei (Chile Vamos) y Johannes Kaiser (PNL).


Parisi se vuelve loco con el tuning


En octubre, durante la primera vuelta presidencial, una de las propuestas más llamativas de los 8 candidatos fue la del líder del Partido de la Gente (PDG), Franco Parisi, quien por tercera vez aspiraba a llegar a La Moneda. El economista apostó por acercarse al mundo de los autos, participando de diversos actos junto a asociaciones que practican el “tuning”, una rama de las carreras urbanas donde la gracia es la modificación de los vehículos. 


El entusiasmo fue tal que, para su cierre de campaña, planeaba realizar un evento de tuning en la comuna de Puente Alto, que no obtuvo el permiso de la delegación presidencial. Incluso prometió que “con Parisi presidente y el PDG en el Parlamento, cada tercer domingo de marzo vamos a hacer el tuning más grande de Chile alrededor de La Moneda”.


Más allá de su afición por el mundo tuerca, el 2025 terminó siendo un gran año para Parisi. Tal como en 2021, terminó siendo la tercera preferencia a nivel nacional, pero esta vez terminó obteniendo casi un 20% de los votos (más de 2 millones y medio de respaldo), en comparación con el 12,8% que obtuvo en la presidencial anterior.


Más aún, el Partido de la Gente regresó por lo alto al Congreso, con 14 diputados electos para el período 2026-2030, convirtiéndose en la bisagra por lo que tendrán que pasar los demás sectores para aprobar sus proyectos, en un Parlamento que no cuenta con mayorías absolutas. Entre los nombres más destacados de la bancada pedegenina están Pamela Jiles, Javier Olivares y Cristián Contreras, alias “Dr. File”.


El regreso de la tercera estrofa con Kaiser 


Mientras que Parisi no pudo llevar a cabo el cierre de campaña que quería, Johannes Kaiser, candidato del Partido Nacional Libertario (PNL), se dio el gusto de abrir el suyo con el himno nacional, pero incluyendo la polémica tercera estrofa de “los valientes soldados”.


El diputado, que quedó detrás del economista  con un 13,9% de los votos tras la primera vuelta, realizó su acto en la Plaza de la Aviación en Providencia y generó incomodidad entre sectores oficialistas, dado que esa parte del himno se excluyó tras el regreso a la democracia.


De igual forma, Kaiser nunca escondió su defensa a la dictadura de Augusto Pinochet. En medio de la carrera presidencial, el libertario acudió a una entrevista con Tomás Mosciatti, en el programa “De Frente” en Mega. Allí, ante la consulta si apoyaría un nuevo golpe de Estado si se dieran condiciones similares, el candidato respondió que “sin duda, absolutamente”, incluyendo “todas las consecuencias”. 


Acuerdo de paz en Gaza


El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó a principios de octubre un plan de paz de 20 puntos para resolver el conflicto en Gaza. La propuesta, que fue bien recibida por países del Medio Oriente como Egipto, Jordania, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, proponía la liberación inmediata de los rehenes, la exclusión de Hamás de la administración de Gaza y la instalación de un gobierno de transición bajo supervisión internacional. 


Por otro lado, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, respaldó el plan pero dejó en claro que no implicaba la creación de un Estado palestino. “No, en absoluto. No está escrito en el acuerdo”, afirmó. Además, advirtió que Israel podría recurrir al uso de la fuerza si Hamás rechazaba la propuesta, manteniendo su ejército en Gaza durante el proceso de implementación del plan.


No obstante, Hamás, el movimiento islamista palestino, respondió de manera cautelosa al plan de Trump, afirmando que estaba dispuesto a liberar a todos los rehenes en Gaza bajo los términos de la propuesta de cese al fuego. Aun así, el grupo señaló que la propuesta presentada por Estados Unidos era “imprecisa”, por lo que consideraron esencial continuar las conversaciones para aclarar esos detalles antes de comprometerse plenamente.


A pesar del alto al fuego y el intercambio de prisioneros, las tensiones bélicas continuaron en Gaza, con operaciones militares de Israel que siguieron incluso tras la firma de la tregua, mientras que la negativa de Hamás a entregar sus armas sigue siendo un punto de conflicto clave.


Esta semana, Netanyahu y Trump se reunieron en Florida, donde se discutieron los avances hacia la segunda fase del acuerdo de paz. Esta fase implicaría el retiro de las fuerzas israelíes de Gaza, la formación de un gobierno provisional en el territorio palestino y el despliegue de una fuerza internacional de estabilización.


Los bots de Kast y el naufragio de Matthei


En julio de este año, la entonces candidata presidencial de Chile Vamos, Evelyn Matthei, denunció una “campaña asquerosa” en su contra por parte de grupos ligados al Partido Republicano, que alteraban sus declaraciones para hacerla parecer indecisa y sugerir que padecía de alzheimer, en plena carrera a La Moneda.


Días después, la ex alcaldesa de Providencia redobló su apuesta y anunció una querella en contra de estos grupos activos en redes sociales, aunque no recibió el apoyo de los partidos que estaban detrás de su candidatura —quienes privilegiaron cuidar la relación con el candidato republicano—, y tuvo que desistir.


Aunque Kast nunca se hizo responsable de la situación (solo dijo “pucha, lo siento. Esto no puede suceder” en Radio Pauta), Matthei aceptó sus “disculpas” y dio vuelta la página, ante los aplausos del público en el foro presidenciable de Enade.


Un reportaje de Chilevisión reveló la identidad detrás de 2 cuentas trolls ligadas al mundo de Kast, que participaron del caso del “alzheimer” y utilizan perfiles anónimos para difundir mensajes de odio y hostigar usuarios. Uno de ellos era Patricio Góngora, que hasta la revelación del reportaje era miembro del directorio de Canal 13. En noviembre, otro reportaje develó que una fundación ligada al asesor económico de Kast Bernardo Fontaine difundía mensajes a favor del sistema de pensiones privados, en contra de reformas previsionales y atacaba a candidatas presidenciales, con el financiamiento de la Asociación de AFP.


El desamparo de Matthei frente a la orquestación en su contra fue solo el comienzo de una postulación que terminó en desastre. Su campaña, marcada por los autogoles (y por un trap que no convenció a nadie), fue perdiendo respaldo interno frente al avance de Kast (e incluso al de Kaiser) y terminó en un acto en el Estadio Santa Laura frente a no más de 5 mil personas. La otrora favorita terminó quinta, con apenas el 12,46% de los votos.


Lanza del Sur y la amenaza norteamericana


La tensión entre Estados Unidos y Venezuela escaló abruptamente durante el segundo semestre del año, luego de que el país norteamericano declarara al Tren de Aragua como organización terrorista internacional y desplegara más de una decena de buques de guerra y 15 mil soldados en el mar Caribe, en la denominada “Operación Lanza del Sur”.


Lo que se anunció en un inicio como una operación para frenar el narcotráfico caribeño evolucionó durante las últimas semanas a la exigencia de “devolverle a Estados Unidos todo el petróleo, las tierras y otros activos que fueron robados”, según Trump, por parte de Venezuela.


EE.UU. anunció una recompensa de 50 millones de dólares por información que conduzca al arresto de Maduro, y ambos líderes conversaron telefónicamente, con el magnate republicano dándole un ultimátum a su homólogo sudamericano para que dejase el poder. Aunque han evitado la invasión terrestre, hasta la fecha los norteamericanos han realizado 30 ataques contra barcos a los que acusa de contrabando de drogas, en los que han muerto al menos 107 personas.


Durante los últimos días, Trump señaló que destruyeron “una gran instalación de donde salen los barcos”, advirtió que Venezuela “está completamente rodeada por la mayor armada jamás reunida en la historia de Sudamérica” y aseguró que la presión aumentará hasta que el país caribeño “devuelva lo robado”, en un conflicto que sin duda continuará en 2026.


El primer presidente pinochetista de Chile


Las urnas hablaron el pasado 14 de diciembre: con un 58,16% de los votos José Antonio Kast fue electo presidente de Chile, frente al 41,84% que obtuvo la candidata Jeannette Jara.


A diferencia de sus aventuras presidenciales anteriores —donde impulsó propuestas como eliminar el Ministerio de la Mujer, derogar la ley de aborto en 3 causales o que en todas las escuelas públicas haya un profesor de religión—, Kast llegó a la presidencia evitando ahondar en la agenda valórica y proponiendo un “gobierno de emergencia” basado en seguridad, economía y migración.


Ayudado por el voto obligatorio, el republicano se convirtió en el presidente más votado en la historia de Chile (con más de 7 millones de respaldos), pero también es el presidente electo que menor porcentaje sacó en primera vuelta (23,92%).


Desde su triunfo, el presidente electo ha enfocado sus esfuerzos en formar un gabinete que incluya a los partidos de Chile Vamos, Amarillos, Demócratas, Social Cristianos y Nacional Libertarios. Pese a mostrar desde su discurso de triunfo un tono más moderado e institucional que el que acostumbra, al segundo día de su victoria viajó a Argentina, donde se reunió con Javier Milei y posó con su motosierra.


Así las cosas, a partir del 11 de marzo de 2026, por primera vez en la historia de Chile una persona que apoya abiertamente la dictadura de Pinochet ocupará el sillón de La Moneda.

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