Con Boric en el público y un Nescafé lleno: Así fue el debut de Gran Turno Teatro, la gran apuesta del primer canal de streaming en Chile
El show mezcló números musicales, parodias y paneles con distintas figuras para leer el presente con humor e ideas, sin bajar la tensión del momento. La recepción fue ampliamente positiva: risas constantes, atención sostenida y la sensación de haber asistido a un formato nuevo que entretiene y a la vez invita a reflexionar.
Luego de meses de preparación y de espera, finalmente este miércoles 7 de enero debutó el Gran Turno Teatro, un espectáculo de periodismo performativo realizado por el emergente medio digital y canal de streaming Turno, del comunicador Nicolás Copano y el abogado Matías Meza-Lopehandía, ex jefe de gabinete del presidente Gabriel Boric.
Con un Teatro Nescafé de las Artes visiblemente lleno, donde además figuraba el mismo presidente de la República, entre otras figuras, el show desplegó un recorrido que fue desde números musicales y paneles de conversación con especialistas, hasta parodias del mundo de las comunicaciones y del clima político actual, marcado por el ascenso de las políticas de ultraderecha.
No solo un espectáculo
El Gran Turno Teatro se enmarcó en un contexto político intenso. Afuera, Donald Trump instaló un debate mundial tras la intervención militar en Venezuela para capturar al mandatario Nicolás Maduro. En Chile, en tanto, el clima interno venía marcado por la elección del republicano José Antonio Kast como presidente electo a comienzos de diciembre.
Por lo mismo, el espectáculo se construyó desde la incertidumbre y la preocupación que atraviesa la ciudadanía durante este momento político, llevándolas tanto al diálogo como a la música. Para eso, tomaron himnos pop muy reconocibles —como el opening de Dragon Ball Z o la sesión de Bizarrap con Shakira— y los reescribieron con letras nuevas que traducían ese ánimo colectivo, mezclando reconocimiento, ironía y una lectura más crítica del presente.
“Vivimos tiempos súper convulsos. Yo diría que la última década, en América, ha sido una década de cambios acelerados muy complejos a nivel nacional y mundial”, comenta el analista político Darío Quiroga, quien conformó uno de los paneles de conversación junto al sociólogo Alberto Mayol.
“Creo que la pregunta fundamental no es si tenemos un lugar más tranquilo para agruparnos, sino si nos hacemos las preguntas adecuadas para que eventualmente aparezcan ciertas luces que permitan, más allá de lo electoral, entregar respuestas a un mundo que empieza cada vez más a caer bajo los influjos de la bravata ultraderechista, que es atractiva incluso en los sectores más desposeídos”, reflexionó Quiroga.
Finalmente, analizando la apuesta del medio, destacó: “Por eso el ejercicio que hace Turno día a día —y que hizo con el espectáculo— es ir ofreciendo alternativas para pensar, yo creo. Esa es la labor fundamental”.
Por otro lado, el ex ministro de Trabajo, Ricardo Solari, que estuvo presente en el público, comentó que “lo que me pareció interesante fue que en los paneles hubo un predominio muy relevante del realismo respecto al cuadro en que vivimos, alejado de la retórica y alejado de respuestas fáciles. Hay un nuevo orden mundial, y hay que hacerse cargo de ese nuevo orden mundial”.
Asimismo, destacó la importancia de que el presidente Boric estuviera entre el público: “No es poco. Esto ratifica el interés que tiene el presidente por espectáculos de esta naturaleza, por promover el desarrollo de la comunidad”.
En palabras del periodista y locutor Jaime Davagnino, parte del elenco del Gran Turno Teatro, “creo que para cualquier evento, que esté una figura importante, como puede ser el presidente de la República u otras autoridades, le da un carácter”.
Davagnino reiteró que “este Turno Teatro no era solamente un espectáculo, es también una mirada con pensamiento crítico de la vida, del acontecimiento que vivimos no solo a nivel de país, sino a nivel mundial”.
Una apuesta distinta
El cruce entre humor, música y lectura política abrió naturalmente el espacio para una reflexión más profunda sobre el sentido del evento, que no se limitó al espectáculo en sí, sino que también apostó por el intercambio de ideas.
En ese marco, los paneles de discusión se volvieron un eje central, con la participación de figuras como Quiroga, Mayol, Mirko Macari, periodista y actual coach ontológico, y Pierina Ferretti, socióloga y directora de Nodo XXI, quienes aportaron miradas complementarias para pensar el momento político, el rol de los medios y la necesidad de generar espacios de debate que vayan más allá de la contingencia inmediata.
Irene González, directora ejecutiva del Teatro Nescafé de las Artes, subrayó que “tengo harta trayectoria en el mundo del espectáculo, más de 30 años, y en teatro casi 17 años, entonces he visto muchas cosas. Espectáculos, teatro, música, performáticos, etcétera. Y lo que sucedió anoche en el Teatro Nescafé de las Artes con Turno Teatro es absolutamente único”.
Agregó que “de alguna forma, creo que se está innovando en un nuevo género de artes escénicas que viene para quedarse, y que yo creo que va a ser imitado, copiado, etcétera”.
Ricardo Solari, haciendo un paralelismo con la época de la dictadura, señaló que “en Chile tenemos una tradición, tanto en el teatro como en el stand-up comedy, de tomar temas de la contingencia. Y eso hace mucho bien: es una terapia psicosocial de gran valor”.
Según el ex ministro, lo ocurrido la noche de este miércoles “tiene que profundizarse. Y si los medios de comunicación, además de tener su tarea y su labor de informar y poner contexto a la información, lo hacen de un modo que entretiene, me parece doblemente bueno”.
Davagnino, por su lado, ahonda en que “cuesta encontrar un espectáculo público donde se hablen temas que uno no escucha en la radio habitualmente, no ve en la televisión, no lee en la prensa. Y, por lo tanto, se habla de manera abierta desde una mirada, con una perspectiva de la vida distinta”.
En un análisis similar, Darío Quiroga agrega que “no tenemos costumbre en Chile de ver, en este caso, un canal de streaming que ponga en escena un espectáculo tan heterodoxo, tan variado como el que se presentó, pero que, por supuesto, siempre —desde comienzo a fin— tenía un hilo muy contingente, intelectual, que busca la reflexión”.
“El público que asiste —que es un poco lo que me pasa a mí— se alegra de que el proyecto Turno desafíe los límites de lo convencional, que mire más allá de las fronteras de Chile, que busque otro tipo de intervenciones. Y eso yo creo que se agradece”, sostuvo el analista.
“Estuvo estupendo”
Respecto a la recepción del público, la mayoría coincide en que el espectáculo logró conectar con la audiencia y superar las expectativas iniciales, destacando tanto la puesta en escena como la capacidad de combinar entretención y reflexión en un mismo formato, lo que terminó por consolidar una evaluación ampliamente positiva de la experiencia.
Solari admite que “me fui muy contento porque, bueno, siempre en este tipo de primeras actividades que hace un medio emergente como Turno hay una expectativa: ‘¿Cómo esto va a funcionar?’. Y estuvo estupendo”.
“En primer lugar, estaba el teatro lleno, lo que demuestra una cosa que, a mi juicio, es lo más importante: que en torno a Turno se está creando una comunidad de gente que sigue el medio, que disfruta la línea editorial, que le gusta, que lo sigue, y que es capaz de prestar su lealtad asistiendo a un evento presencial de este tamaño”, opina el economista.
Desde el escenario, Jaime Davagnino también percibió una gran respuesta de los asistentes. “Yo escuchaba a cada rato mucha risa. Eso es digno de un espectáculo, digamos, de entretención, y se dio de una manera muy fluida. Creo que esto fluyó muy gratamente”, dijo.
Al igual que Solari, el periodista también cree que habían grandes expectativas para el evento, pero que “creo que fueron cumplidas, porque la gente disfrutó de la contingencia y de los comentarios, pero también disfrutó de un espectáculo que tenía una característica más revisteril: de canto, de coreografías, de humor”.
Sobre la recepción, Irene González apuntó a que “está clarísimo también que ahí hay un público cautivo de Turno que entendió desde el primer minuto el juego, y eso fue muy bonito. Fue muy especial darse cuenta de que ese público fue participativo, entendió inmediatamente las claves de humor, de seriedad y de irreverencia que tenía el espectáculo”.
La directora del Teatro de las Artes rescató que “justamente en tiempos complejos, esos mensajes de esperanza, y de ser capaces de exorcizar los miedos que tenemos frente a lo que pueda venir, son fundamentales”, admitiendo que ello también caló en ella.